Estamos tumbados
en una manta de picnic de cuadros rojos y blancos, me recuerda a una camisa que él tiene y que tan poco me gusta. Hemos venido a pasar el día y comer allí nuestra tortilla, ensalada y unos
bocadillos.
Al lado está el
río, hace que este día de calor sea algo más fresquito. Estamos descansando en
la sombra, mirando las nubes e imaginándonos lo bonita que será nuestra vida.
Pinta maravillosa desde aquel sitio.
De vuelta a la realidad, menos mal que soñar
es gratis, pienso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.