jueves, 1 de agosto de 2013

Ego.



Supongo que podría haber nacido en otra ciudad, en otro año o en otras circunstancias... supongo también que podría haberme llamado de otra manera, o con otra cara. En fin, que sí, que podría haber sido de muy distinta forma. Por ejemplo, podría haber sido un poco menos fría a veces, o tan borde en otras. Podría haber aprendido y leído mucho más... o no sé, quizás podría haber sido un poco más consecuente con todo esto de mi vida. Está claro que sí. Podría no amargarme en muchas situaciones e intentar resolverlas lo antes posible, y podría demostrar un poco de cariño a las personas que me importan de vez en cuando. Podría ser la persona más agradable, más humilde y menos egoísta del mundo. Pero la verdad es que si hubiera nacido o hubiera sido de otra manera, no sería tan yo. Y para que engañarnos, ser yo es algo que sólo yo puedo ser.

Sal de una vez, pero hazlo de puntillas.


Y, hasta entonces, déjate arrastrar. No mires atrás, que no se te ha caído nada que no puedas recuperar con cualquier otro, sólo unos sentimientos carcomidos por el orgullo y la pasión acelerada; sentimientos que ya recogeré yo cuando tenga fuerzas de levantarme de estas ganas de nada que han quedado.

Standby.

Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.

Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.

Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta.

Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.

Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el mundo gira.


sábado, 9 de febrero de 2013

Tanto.

Tú, que me enseñaste a ser sincera, sin temor a lo que pienso, evitando la mentira.
Tú, que siempre has estado presente cuando no estaba la gente que tanto me prometía.