lunes, 5 de marzo de 2012

Si fueras capaz de decir la verdad.

Ya sé lo que te pasa. Eres incapaz de reconocer que te has enamorado. Que esta te gusta demasiado, que sientes celos y lo pasas mal, que la ves si cierras los ojos, que piensas más en ella de lo que tu crees. Eres incapaz de reconocer que te has enamorado. Que te has enamorado de mí. Veo tu miedo al amor desde hace mucho tiempo. Tanto tiempo ya, que a mí ya se me está congelando el sentimiento que tú eres incapaz de reconocer.

Se marchó y no hubo despedidas.

 
Pregúntale del tiempo, y a ver si se acuerda de mí. 
Pregúntale si es cierto que nadie la ve sonreír. 
Pregúntale que añora y en qué piensa cuando llora. 
Pregúntale si el tiempo cambia, o sigue lloviendo.

viernes, 2 de marzo de 2012

Es así, te guste o no.


El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los ordenadores tienen un chip para no querer volver a encenderse cada dos años. Los zapatos se desgastan. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Tu maleta pesa más de la cuenta. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los bordillos están dónde no te los esperas. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros. Los tipos malos son muy malos y los tipos buenos no son tan buenos.

Novia a la fuga.

Te garantizo que habrá épocas difíciles... y te garantizo que en algún momento uno de los dos o los dos querremos dejarlo todo, pero también te garantizo que si no te pido que seas mío, me arrepentiré durante el resto de mi vida...


Huele a triste.

No, pequeño, te equivocas. No han muerto las madrugadas, están ahí. Y todo lo que nos hizo mover montañas está ahí, todos los mensajes que mandamos están ahí, sobreviviendo a ser borrados con el paso de los días. Ahí permanecerá cada secreto, cada carcajada, cada sonrisa gracias a ti que nunca pudiste ver. Ahí, en ese mismo lugar con voz propia que grita lo muchísimo que te echa de menos... ahí, ahí donde duele a horrores que pensemos que ya no queda nada. Ahí, donde llora cada herida que nos hicimos. Ahí, en el lugar donde se te considera indispensable, donde mis manos bailan al compás con tus recuerdos, ahí, con tu ímpetu y mi sinceridad aplastante. Ahí, contigo, por siempre. Porque todo lo que nos confesamos en este año seguirá ahí, justo ahí, en esa parte izquierda del pecho. Ahí donde hurga toda la ternura que te recuerda...

jueves, 1 de marzo de 2012

Recordatorio de despedida.

Os prometo que no me va a doler nada deciros adiós, lo que si me enerva ha sido la cantidad de tiempo que he invertido en vosotras, y la cantidad de veces que, cuando os habeis caído, yo también lo he hecho, y las inumerables veces en que vuestros enemigos os han increpado y yo he puesto mi mejilla para que a mí también me dieran. Supongo que es una bonita forma de agradecérmelo. Espero que la vida os trate como habeis tratado al resto de personas que os han intentado querer y que por vuestra incoherencia no habeis sabido reconocer. No os voy a desear lo mejor porque me engañaría a mí misma y engañaría al colectivo que, por un motivo u otro, lea estas palabras. No os voy a desear lo mejor porque vosotras jamás me lo habeis deseado a mí. Ojalá pudiera borrar todos los recuerdos que guardo de vosotras, todos las situaciones tintadas de optimismo, quiera o no vais a estar presente en los recuerdos de mi vida, aunque el final sepa algo amargo. Mentiría si dijera que no me habeis propiciado dolor, porque sería negar que os he querido, aunque a día de hoy queden las sobras de ese cariño. Supongo que estas son las últimas palabras que os voy a dedicar, no porque yo lo haya deseado sino por vosotras mismas, sin embargo, quiero reconocer que en estas palabras no hay odio, ni siquiera rencor, es el simple esbozo de lo que siento en este momento. Comprendo que sois vehementes, mas yo también lo soy, y supongo que si la técnica del cara a cara nos ha servido para lanzarnos más reproches, ahora simplemente serviría para perder la educación. Sólo os pido una tarea, que me olvideis, que nos olvideis, que no intenteis hacernos daño, que seamos simples desconocidas por las calles, que aunque será dificil va a ser nuestro último reto y nuestro último deber.

Adiós para siempre.

PD: Digo recordatorio porque por lo que se ve, no os olvidáis de nosotras.