Es típico soltar el “gracias por estar ahí siempre”,
por aguantarme, soportarme, ayudarme, por estar aun cuando tenía una actitud
más que insoportable e infinitos gracias por diversas cosas. Pero hoy eso lo
quiero cambiar, quiero recordar rasgos del año pasado y decir que fueron todos
buenos exceptuando el verano y su “complot”, pero lo importante de eso es que
aquí seguimos juntas, unidas, luchando contra lo que se nos ponga por delante y
si recuerdas, esta situación ya se ha dado varias veces y hemos podido juntas
con todo siempre, en estos ¿7 años? Que se dice pronto.
¡Muchísimas
felicidades!
Un gran camino. Con
baches, subidas y bajadas; con alguna que otra tormenta, pero que al final
llega la calma. Esa calma que todos necesitamos porque si me decís la verdad,
¿quién es capaz de sobrevivir sin un amigo a su lado? La respuesta es nadie.
Hasta el más mísero de los vagabundos, egocéntricos, famosos, sensibles o ricos
del mundo. Todo el mundo necesita a alguien a su lado en quien confiar. Con
quien reírse de la vida, de ellos mismos; con quien aprender a montar en
bicicleta y con quien coger las primeras borracheras. Todos necesitamos un alma
gemela que nos acompañe.
¡Te quiero un montón, so gorda!


