No
existe nadie como tú para hacerme reír, ni que sepa tanto de mí. Nadie
como tu es capaz de compartir mis penas, mi tristeza, mis ganas de vivir. Tú
tienes ese don de dar tranquilidad, de saber escuchar y de envolverme en paz.
Solamente tú tienes la virtud de hacerme olvidar el miedo que me da mirar la
oscuridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.