Temía a estar
sola, hasta que aprendí a
quererme a mí misma. Temía fracasar, hasta que comprendí que únicamente fracaso
si no lo intento. Temía a lo que la gente opinara de mí, hasta que me di
cuenta de que de todos modos opinarían de mí. Temía al dolor, pero me di
cuenta que es necesario para crecer, para hacerme fuerte. Temía al
ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.