Dicen que a través
de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una
criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Si
uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también.
Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser
expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.