Y, hasta entonces,
déjate arrastrar. No mires atrás, que no se te ha caído nada que no puedas
recuperar con cualquier otro, sólo unos sentimientos carcomidos por el orgullo
y la pasión acelerada; sentimientos que ya recogeré yo cuando tenga fuerzas de
levantarme de estas ganas de nada que han quedado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.